Nunca pidas un préstamo para pagar otro préstamo
Salvo una consolidación negociada con tasa menor y plazo realista, tomar deuda nueva para cubrir deuda vieja solo mueve el problema y lo agranda.
Es el error más común y el más costoso. El mes que pides el préstamo sientes alivio porque la cuota bajó, pero la deuda total subió porque ahora incluye nuevos intereses, comisiones y seguros. Seis meses después estás igual o peor, y con una cuota más que pagar.
Excepciones válidas
- Consolidación negociada: una sola deuda a tasa claramente menor, con plazo que realmente puedes pagar.
- Cambiar una deuda informal o al 120% por una deuda bancaria al 25% o 30%.
- Reestructurar con el mismo acreedor en mejores condiciones, por escrito.
Ojo con esto
Antes de firmar cualquier préstamo nuevo, suma cuánto vas a pagar en total por todas tus deudas. Si el total sube, no es un avance: es un problema más grande.